Historia del Unitarismo
2. Las primeras Iglesias Unitarias: Polonia y Transilvania
La vida, obra y sacrificio de Servet sirvieron de guía a muchos. Sebastian Castellio reprochó duramente a Calvino su intolerancia y su fanatismo y proclamó la libertad de conciencia en asuntos de fe, un principio que luego ha sido fundamental en la tradición Unitaria y Universalista.

Por su parte, el italiano Fausto Socino (Sozzini) publicó una obra en la que tomaba a Cristo como modelo humano de vida y rechazaba el dogma de su naturaleza divina (Socinianismo). Socino, perseguido también por sus creencias, encontró refugio en Polonia, donde se unió a otros reformadores liberales y antitrinitarios de aquel país, en el grupo denominado Hermanos Polacos (después aniquilado por la Contrarreforma Católica).
Entretanto, el húngaro Ferenc Dávid predicaba el Cristianismo Unitario en Transilvania (región dividida hoy entre Rumania y Hungría). El príncipe Juan Segismundo de Transilvania aceptó el Unitarismo y dictó el primer Edicto de Tolerancia religiosa en la historia moderna de Europa en 1568.
Tras la muerte del príncipe Juan Segismundo llegó la Contrarreforma a Transilvania. Ferenc Dávid fue condenado a cadena perpetua y murió en prisión en 1579, sin que se conozcan las causas de su muerte ni el lugar donde fue enterrado su cadáver, pero la Iglesia Unitaria que él fundó ha logrado sobrevivir con grandes dificultades hasta nuestros días en la región de habla húngara de la actual Rumanía y en la vecina Hungría.
